Este miércoles la Salobreja será escenario de una auténtica final entre nuestro equipo y el Palma Futsal. Llegan a Jaén los cuartos de final de la Copa del Rey, a partido único y con la oportunidad de participar en la primera final four de la historia de esta competición. Será a partir de las 21:00 horas y Dani Rodríguez analiza así este partido:

Rival ambicioso…

Partido de esos que gustan disputar por lo que hay en juego. Enfrente tendremos a un gran rival que no vamos a descubrir ahora. Cuenta con una de las mejores plantillas de LNFS, no solo en calidad sino también en fondo de armario por lo que seguramente tendrá marcada a principio de temporada no solo esta competición en rojo sino alguna más.

Igualdad extrema…

En cuanto a los antecedentes en partidos previos de ambos equipos, los resultados ya reflejan que la igualdad ha sido máxima, por lo que se prevé algo parecido y más con lo que hay en juego, sin olvidar que en este deporte cualquier detalle puede marcar el partido y con la calidad que hay se puede abrir en cualquier momento.

Un Palma con mucha artillería…

Sabemos del potencial de Palma a nivel ofensivo con jugadores de muchísimo talento y muchísima pegada, que en cualquier momento y casi de la nada te pueden generar una ocasión de gol y suelen ser de los equipos que aprovechan a la perfección cualquier situación que se les presenta por lo que tendremos que estar muy concentrados e intentar contrarrestar con nuestro trabajo colectivo sus individualidades.

Oportunidad histórica…

Por nuestra parte, está claro que se nos presenta una oportunidad ilusionante que intentaremos aprovechar a pesar de la dificultad que tiene y darle una nueva alegría a nuestra afición. Es un partido para trabajarlo desde el principio, siendo constantes en defensa y sin cometer errores en la elaboración. Esas son las claves principales para poder competir la eliminatoria y poner en dificultades a Palma Futsal, además de recuperar a jugadores importantes para nosotros para este partido como Dani Martín, Mauricio, Giasson o Ángel. En definitiva, es un partido difícil pero muy ilusionante ante un gran rival.